Nadie ansía más que tú que llegue esa fecha luego de un largo año de trabajo duro.

Finalmente el día llegó. Ese momento donde empiezas a armar la maleta tachando los items de la lista que has preparado hace una semana con todas las cosas que debes llevar y no te puedes olvidar: el bronceador, las bermudas, las playeras para la playa y por sobre todo, ganas de disfrutar.

Te subes al avión y ya emprendes el viaje hacia el destino paradisíaco luego de haberlo planeado y esperado todo el año con tu pareja o con tus amigos.

Sin embargo, mientras te preparas para tomar el primer daikiri que te pediste en la piscina del hotel, ves en tu celular una noticia que no tenías en el radar: la moneda de tu país se deprecia un 10% encareciendo el costo de tus vacaciones.

Si tienes la suerte de vivir en países donde la moneda de curso legal no sufre variaciones tan grandes, seguirás disfrutando de tu bebida como si nada hubiera pasado.


Caso contrario, si perteneces a un país con una economía poco predecible donde el tipo de cambio tiene un componente de volatilidad importante, esta nota es para ti.

A continuación veremos cinco claves que debes tener en cuenta a la hora de planear tus vacaciones para seguir disfrutando como se debe:

1. Ahorrar en la moneda dura

Si bien puede sonar bastante básico, siempre hablamos de la importancia de “calzar” activos y pasivos, en este caso, en la misma moneda. Esto quiere decir que si tienes pensado irte de vacaciones a Roma dentro de 6 meses (tu pasivo), puedes ir ahorrando en Euros (tu activo) para estar cubierto ante cualquier fluctuación de esta moneda frente a la de curso legal del país donde vives actualmente.

Generalmente, las monedas como el dólar, el euro o el franco suizo suelen ser monedas más seguras y con menos volatilidad que el peso argentino por tomar un ejemplo.

2. Planificar los gastos

Siguiendo de la mano con el ejemplo anterior, siempre resulta útil que realices un presupuesto de gastos en la moneda del país donde tienes pensado veranear para tener una idea de qué monto vas a necesitar al momento de irte de vacaciones.


De esta forma, podrás administrarte en el ínterin hasta que llegue la fecha del viaje la mejor forma para comprar la divisa fuerte.


3. Tu aliada o enemiga: la tarjeta de crédito

Puede ocurrir que hayas estimado los euros que vas a necesitar para tu viaje en Roma pero una vez allí te das cuenta que los gastos superan el presupuesto que tenías en mente, por lo que debes financiarlos utilizando tu tarjeta de crédito.


Debes tener en cuenta como funciona tu tarjeta de crédito cuando realizas gastos en una moneda que no es la de curso legal del lugar donde vives.

Generalmente cuando utilizas tu tarjeta emitida en la moneda de curso legal del lugar donde vives para realizar un consumo en otra moneda, debes saber que cuando te llegue el resumen al mes siguiente deberás pagar el importe de la moneda dura convertida al tipo de cambio del cierre del resumen.


Siguiendo con nuestro ejemplo, si utilizas tu tarjeta emitida en Argentina para pagar un café en Roma, deberás saber que tu consumo llegará en euros convertidos a pesos argentinos al cierre del tipo de cambio del día de cierre del resumen.

4. Cubrir la tarjeta

Si utilizas tu tarjeta de crédito para realizar consumos en otra moneda, tienes dos formas de cubrir el pago del resumen:

• Vender el monto de la moneda dura (euros) que has comprado anteriormente el día que debes pagar el resumen.


• Si tienes una cuenta abierta en moneda dura, solicitar a tu banco que cuando deba realizarte el débito de la tarjeta lo haga desde esta cuenta.

5. No te olvides del “colchón”

No te lo recordamos para que te quedes dormido en los laureles, sino para que no estés con el dinero justo si estás planeando realizar un viaje de este tipo y tengas una red de contención ante cualquier imprevisto que pueda aparecer.