El colegio al que decides llevar a tus hijos, el lugar que eliges para irte de vacaciones, la casa a la que quieres mudarte. Son todos temas que seguramente charlas con tu pareja normalmente pero, por algún motivo, las finanzas no suelen ser uno de ellos.

No hablar del presupuesto familiar puede tener consecuencias económicas y emocionales que afecten a la pareja y pese a eso, muchas personas de todas formas prefieren ocultar el monto del salario que cobran, si reciben algún bono o si tienen deudas.

Hemos visto que conviene organizar las finanzas personales para detectar gastos innecesarios y tener dinero sobrante para invertir eficientemente. Pero es en este punto donde al no blanquear la situación financiera a tu pareja donde tampoco te permites definir objetivos comunes como planear unas vacaciones o mudarte de casa.

¿Has pensado en organizar una “cita financiera” con tu pareja?


Así es, un encuentro donde puedan hablar abiertamente de temas como quién manejará la economía, qué objetivos quieren lograr en el corto plazo, si realizarán un pozo común o dividirán los gastos dependiendo del tipo de gasto que sea, si este aporte al pozo común será proporcional dependiendo de los ingresos de cada uno y muchos temas más.

Verás que empezarán a florecer ideas hasta que encuentres la mejor forma de administrarte.

Una alternativa podría ser que destinen un 60% del pozo común a pagar gastos corrientes como la comida, la cuota del colegio de tu hijo y otros; un 20% en ahorro de corto plazo como pueden ser unas vacaciones o un auto, un 10% para ahorro de largo plazo y el 10% restante para invertir.


Como siempre decimos, no importa el porcentaje que destines a cada objetivo pues esto siempre va a depender de cada persona en particular. Lo que realmente importa es que te hagas el hábito de ahorrar e invertir por mínimo que sea el monto.

El objetivo para el que destinas el ahorro de la pareja termina definiendo en qué instrumento invertir. Si quieres irte de vacaciones a otro país donde se usa otra moneda, es importante que el ahorro lo realices en esa moneda o en una que sea fuerte y que permita que no pierdas poder adquisitivo cuando tengas que realizar el viaje.

Deudas pendientes

Es importante que tu pareja conozca si tienes una deuda pendiente porque puede suceder que al desconocerla siga manteniendo su mismo nivel de consumo, lo que hará que la deuda se siga incrementando.

Si te encuentras endeudado y tu pareja conociera esta situación, siempre hay gastos que se pueden bajar hasta que se normalice la situación como las salidas o cenas fuera de casa.


Debes pensar en tu pareja como un aliado que te ayudará a resolver el problema antes de que se vuelva inmanejable.

Una práctica común es plasmar en una base de datos como Excel todos los ingresos que tienen y restarles los gastos fijos y variables para saber que monto les queda disponibles para reducir la deuda.

Con todas las deudas plasmadas en detalle, luego seguirá ordenarlas de mayor a menor comenzando por aquella que tiene la tasa de interés más alta hasta llegar a la más baja.

Por último, una vez ordenadas podrán analizar en conjunto la mejor forma de comenzar a solucionar la situación.

Recuerda que a veces conversar los temas a tiempo podrá evitarte grandes dolores de cabeza antes de que se vuelvan incontrolables.